El rol de los sindicatos uruguayos en la ratificación del C190

Fuente: Industriall

Uruguay se convirtió oficialmente en el primer país del mundo en ratificar el Convenio n.º 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para poner fin a la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Los sindicatos afiliados a IndustriALL jugaron un rol protagónico en la promoción de su ratificación.

El nuevo Convenio y Recomendación para poner fin a la violencia y el acoso en el mundo del trabajo se adoptó en la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT, celebrada en junio de 2019 en Suiza. Reconoce que la violencia y el acoso son una amenaza para la igualdad de oportunidades, y son inaceptables e incompatibles con el trabajo decente.

El gobierno del ex presidente de Uruguay, Tabaré Vásquez, envió la iniciativa al Parlamento en setiembre y la Cámara de Representantes la aprobó por unanimidad el 17 de diciembre.

Posteriormente, el Embajador y representante permanente de Uruguay ante las Naciones Unidas en Ginebra, Ricardo González Arenas, depositó el instrumento de ratificación durante una ceremonia virtual celebrada con el director general de la OIT, Guy Ryder el 12 de junio de 2020.

De este modo, Uruguay se convirtió en el primer país miembro de la OIT en ratificar el C190.

Uruguay tiene leyes que abarcan algunos de los temas presentados por el C190, las cuales pudieron ayudar a su ratificación. Por ejemplo, la Ley N° 18561 de acoso sexual, prevención y sanción en el ámbito laboral y en las relaciones docente-alumno, y la Ley N° 19580 sobre la violencia hacia las mujeres basada en género.

Ana Aguilera, integrante de la Secretaría de género, equidad y diversidad de la central sindical uruguaya PIT-CNT, dijo: "La Secretaría tiene muchos años de trabajo sobre el acoso sexual en el trabajo y en la violencia de género hacia las mujeres. Hace 15 o 20 años coordinamos con las legisladoras para elevar una propuesta de una ley sobre acoso sexual en el ámbito laboral y educativo, a través de una comisión tripartita. La Ley N° 18561 se promulgó en 2009 y desde entonces se registró un aumento de las denuncias por acoso laboral en el Ministerio de Trabajo.

En cuanto a la Ley N° 19580 que se promulgó en 2017, posee un capítulo donde define qué se considera violencia, e incluye a las mujeres que sufren acoso laboral. Esto también ayudó a aumentar la posibilidad de reclamo y denuncia."

Aguilera explica que fue a partir de esas leyes que se trabajó en una campaña exitosa por la ratificación del Convenio 190 de la OIT en Uruguay. Consistió en una campaña unificada entre los sindicatos que forman parte del PIT-CNT, el Ministerio de Trabajo, el gobierno, las organizaciones de mujeres y las centrales sindicales de la región.

Gracias a la ratificación del nuevo convenio, Uruguay también deberá adoptar un enfoque inclusivo, integrado y que evalúe las condiciones de género tanto para prevenir como eliminar la violencia y el acoso en el trabajo. Se aplicará tanto al sector público como al privado, formal e informal, urbano o suburbano.

A su vez, la legislación deberá exigirle a los empleadores tomar medidas apropiadas y acorde con su grado de control para prevenir la violencia y el acoso en el ámbito laboral.

Los sindicatos luchan por un mundo del trabajo sin violencia y acoso

Los sindicatos uruguayos afiliados a IndustriALL participaron activamente en las discusiones tripartitas previas sobre la ratificación del convenio, a través de la Secretaría de género, equidad y diversidad del PIT-CNT.

El secretario general del PIT-CNT y de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA, afiliada a IndustriALL), Marcelo Abdala comentó: "Desde la conferencia internacional de la OIT donde se adoptó el C190, el gobierno anterior convocó a una reunión tripartita donde las mujeres representantes del PIT-CNT actuaron en ese espacio para asegurar que se reglamentara rápidamente. El gobierno de Vázquez votó a favor, el movimiento obrero también y los empresarios se abstuvieron. Desde el PIT-CNT hicimos talleres explicativos sobre el contenido del convenio y de por qué era importante que los sindicatos lo manejaran como herramienta. Las organizaciones sindicales afiliadas a IndustriALL en Uruguay participaron activamente.

Nos complacimos de que Uruguay fuera de los primeros países del mundo en ratificar el convenio e incluirlo en su normativa nacional. Para nosotros es una conquista democrática, todo lo que pueda agregar elementos de vigilancia y de erradicación de los distintos componentes del acoso laboral y sexual."

En tanto, Fernanda Ceballos, miembro de la Secretaría de género, equidad y diversidad del PIT-CNT.y de la UNTMRA agregó: "Trabajamos el tema de acoso sexual y tolerancia cero a la violencia en los ámbitos laborales desde hace tiempo, y efectuamos talleres para concientizar a los sindicatos al respecto. A su vez, trabajamos sobre cláusulas de género, en conjunto con las empresas y el Ministerio de trabajo. Una vez ratificado el C190, hicimos asambleas con la UNTMRA para informar sobre su alcance. Una gran cantidad de trabajadoras hemos enfrentado situaciones de acoso sexual en el trabajo, así que creemos que la ratificación es muy importante para luchar por un mundo laboral libre de violencia."

Por otro lado, tanto la Unión de Obreros Curtidores (UOC, afiliada a IndustriALL) como la Federación de Obreros, Papeleros, Cartoneros del Uruguay (FOPCU, también afiliada a IndustriALL) explicaron que sus organizaciones sindicales no tienen muchas mujeres afiliadas debido a que las empresas donde laboran no cuentan con mujeres en sus planillas.

Aún así, ambas organizaciones sindicales promueven políticas de género e impulsan en sus convenios colectivos el establecimiento de los mismos derechos tanto para hombres como para mujeres.

Por ejemplo, el secretario general de la FOPCU, Washington Cayaffa dijo: "Somos una industria que se caracteriza por no tener mucha mano de obra femenina en la planta de fabricación. En la sección de oficinas la participación de mujeres es más numerosa, pero nuestro poder de afiliación no es mucho.

En nuestro convenio colectivo existe un ítem donde pedimos la aplicación de políticas para cuidar la igualdad de derechos para las mujeres en el ámbito laboral. La ratificación del C190 forma parte de esas políticas que promovemos.

Como Federación incentivamos a nuestros sindicatos afiliados a defender los derechos de las mujeres en el plano de igualdad. Por ejemplo, que respalden la misma caracterización salarial para que las trabajadoras cobren el mismo sueldo que un hombre en el mismo puesto de trabajo" .

En tanto, el secretario general de la UOC, Carlos Bico, aseguró que algunas mujeres afiliadas a su organización formaron parte de las reuniones con la coordinadora de género del PIT-CNT. "No son muchas las mujeres en la industria del cuero, pero algunas de las mujeres afiliadas a la UOC asistieron a las reuniones de la Secretaría de género del PIT-CNT para debatir cómo impulsar la ratificación del C190.

Hoy en día tenemos un 5% de mujeres trabajando en las fábricas. La UOC propuso en el convenio colectivo por rama de actividad de los consejos de salarios para integrar más mujeres en las plantillas de trabajadores de la curtiembre."

El trabajo unificado de los sindicatos uruguayos

La UOC, la UNTMRA y la FOPCU son algunas de las organizaciones sindicales más longevas del Uruguay. Sus orígenes se remontan a 1904, 1953 y 1958 respectivamente. Juntas forman parte de la central sindical PIT-CNT.

Al integrar una misma central, los sindicatos trabajan juntos desde hace muchos años para impulsar objetivos comunes. Por ejemplo, efectuaron una exitosa campaña para que Uruguay se retirara del Acuerdo sobre Comercio de Servicios (Tisa, por sus siglas en inglés), y otra campaña exitosa contra un plebiscito que aspiraba a bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años.

Hoy en día, los 3 sindicatos afiliados a IndustriALL participan en un proyecto denominado "Industria Integrada". Durante dos años analizarán la revolución científica y tecnológica (industria 4.0), y construirán propuestas para estimular el empleo, el crecimiento de actividades productivas y la conformación de una política industrial sostenible. Los sindicatos trabajarán junto al gobiernos y las empresas para negociar políticas públicas y privadas que permitan una transición justa, que fortalezcan la industria nacional y aseguren empleos decentes.