Asesinato de otro dirigente sindical colombiano, Eduardo Alarcón Córdoba

Desde SOTERMUN nos unimos al pesar de la CGT, sindicato colombiano, y a la familia por este asesinato. En Colombia, la violencia continua, a pesar de los acuerdos de paz entre el gobierno y la guerrila de las FARC, porque los problemas de paramilitarismo, narcotráfico continuan. 

A continuación el comunicado de la Secretaría de Derechos Humanos de la CGT

La Secretaría de Derechos Humanos de la CGT, repudia y condena el vil asesinato del compañero Eduardo Alarcón Córdoba, quien ejercía el cargo de coordinador de la Acción Campesina Colombiana - ACC-, en el departamento del Huila, federación agraria nacional afiliada a la CGT.

El compañero Eduardo, era un reconocido líder campesino de la Colombia Humana, fundador de la ACC, exconcejal del municipio de Campoalegre, Huila e impulsor de la reforma agraria, por ello, su asesinato es la expresión de la violencia política que de manera sistemática se ejerce en Colombia e impide la construcción de la paz.

La situación de seguridad del compañero era muy grave, dos de sus hijos fueron asesinados por grupos paramilitares en asocio con la Policía Nacional y era víctima de constantes amenazas y hostigamientos; por ello, durante el Gobierno Santos y gracias a las gestiones de la Secretaría de Derechos Humanos de la CGT, contó con medidas humanitarias, que le permitieron su traslado al departamento del Tolima y posteriormente a la ciudad de Bogotá donde estuvieron albergados con el concurso de la Unidad para las Víctimas. 

Una vez finalizado el Gobierno Santos, el compañero tuvo que regresar a Campoalegre, Huila porque no se garantizaron las condiciones necesarias para salvaguardar su vida y la de su familia. Allí fue asesinado el día de ayer 19 de octubre a manos de paramilitares que han vuelto a sembrar el terror en el departamento del Huila.

Por lo anterior, la CGT culpa al gobierno del Presidente Iván Duque por el asesinato del compañero Alarcón y exigimos que se realicen las investigaciones pertinentes por parte de la Fiscalía con la misma prontitud y celeridad con la que actúan para inventar falsos judiciales para acabar con la oposición política en Colombia.