¡Invertir en cuidados ya! Para la recuperación y la resiliencia

Fuente: Confederación Sindical Internacional

Este 29 de octubre, sindicatos y organizaciones de la sociedad del mundo entero celebran el día de acción mundial en relación con los cuidados.

El COVID-19 ha hecho que se tome conciencia, en todos los países y todas las clases, que dependemos de los servicios esenciales aportados por la economía de cuidados: sanidad, educación, cuidados infantiles, atención a personas mayores y discapacitadas. Al quedar expuesta durante la pandemia nuestra dependencia a esos trabajadores y trabajadoras esenciales del cuidado, la gente se ha dado cuenta más que nunca que la recuperación económica ha de garantizar trabajo decente en el sector de cuidados.

Sharan Burrow, secretaria general de la CSI, declaró: "Cuidar de los demás es la tarea más importante en la sociedad. Forma parte esencial de nuestra humanidad. Frente al desafío de la recuperación y la resiliencia, la inversión en cuidados contribuye a crear empleo y a impulsar la economía.

"La participación de las mujeres en la economía del cuidado implica que el gasto destinado a este sector tendrá un efecto considerable en la participación de la mujer en el mercado de trabajo. La inversión en cuidados proporcionará empleo a muchísimas mujeres, liberándolas de la carga que supone la aportación de cuidados no remunerados y permitiéndoles participar más en la comunidad.

"Para la recuperación y la resiliencia se requiere una importante inversión en cuidados".

Estudios del FMI indican que destinando 1% del PIB podrían crearse 33 millones de puestos de trabajo, mientras que una investigación del Reino Unido muestra que la inversión en cuidados puede crear 2,7 más empleo que la misma inversión en infraestructura, incluyendo la construcción.

El empleo femenino es uno de los multiplicadores más rápidos para el desarrollo económico y el crecimiento, cuyos efectos se sienten por doquier. Aunque más de la mitad de los puestos de trabajos creados serían ocupados por mujeres, el efecto multiplicador de generaría también empleo para los hombres, entre el 1,4% y el 4% dependiendo de los países.

Sharan Burrow añadió: "Todos los Gobiernos se han dado ahora cuenta de que las personas esperan que la inversión en cuidados constituya un elemento central de los planes de recuperación, situándose en el centro mismo de un nuevo contrato social con la población. No obstante, además de puestos de trabajo y equipamiento vital, es necesario aportar al personal de cuidados la dignidad de un trabajo decente".

Reclamamos que se invierta en cuidados ya, mediante:

  • inversión en sanidad pública y cuidados: salud mental, así como guarderías, educación de primera infancia, cuidados de mayores y otros servicios sociales asistenciales que llegan a todas nuestras comunidades;
  • acceso a servicios públicos de calidad en salud, cuidados y educación para todos;
  • la creación de millones de empleos decentes y ecológicos en salud, cuidados y educación de la primera infancia;
  • derechos de libertad sindical y negociación colectiva para todo el personal de cuidados, tanto en la economía formal como en la informal;
  • salarios y condiciones de trabajo decentes, incluyendo un salario igual por trabajo de igual valor, oportunidades de formación y seguridad y salud en el trabajo;
  • equidad y no discriminación en la contratación, la retención y el acceso a oportunidades de formación y promoción; y
  • protección social universal y con perspectiva de género, accesible a todos los trabajadores/as, independientemente de su situación laboral o condición de migrantes, raza, discapacidad, identidad de género u orientación sexual.