El espacio “Va de Solidaridad” en el Centro Cultural Valey de Piedras Blancas (Castrillon) acogió el pasado 4 de octubre la ponencia de Natalia Díaz Santin, consejera de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España y Jefa de la Unidad de Correspondencia con la OIT del Ministerio de Trabajo. El evento también contó con las intervenciones de los representantes de ISCOD, Paz y Solidaridad y SOTERMUN. En el evento se citaron numerosas personas de las tres fuerzas sindicales, UGT, CCOO y USO así como representantes de sus brazos solidarios. Paz Vázquez y Javier Carneado tomaron parte activa de la misma como miembros de nuestra ONG SOTERMUN.
El concepto de Trabajo Decente fue formulado por los mandantes de la OIT como una manera de identificar las prioridades de la Organización. Se basa en el reconocimiento de que el trabajo es fuente de dignidad personal, estabilidad familiar, paz en la comunidad, democracias que actúan en beneficio de todos, y crecimiento económico, que aumenta las oportunidades de trabajo productivo y el desarrollo de las empresas.
El trabajo decente refleja las prioridades de la agenda social, económica y política de países y del sistema internacional. En un período de tiempo relativamente breve, este concepto ha logrado un consenso internacional entre gobiernos, empleadores, trabajadores y la sociedad civil sobre el hecho de que el empleo productivo y el trabajo decente son elementos fundamentales para alcanzar una globalización justa, reducir de la pobreza y obtener desarrollo equitativo, inclusivo y sostenible. El trabajo decente es esencial para el bienestar de las personas. Además de generar un ingreso, el trabajo facilita el progreso social y económico, y fortalece a las personas, a sus familias y comunidades. Pero todos estos avances dependen de que el trabajo sea trabajo decente, ya que el trabajo decente sintetiza las aspiraciones de los individuos durante su vida laboral.
La OIT ha desarrollado una agenda para la comunidad del trabajo, representada por sus mandantes tripartitos, con el fin de movilizar sus considerables recursos. La OIT ofrece apoyo a través de programas nacionales de trabajo decente desarrollados en colaboración con sus mandantes. La puesta en práctica del Programa de Trabajo Decente se logra a través de la aplicación de los cuatro objetivos estratégicos de la OIT que tienen como objetivo transversal la igualdad de género:
- Crear Trabajo – una economía que genere oportunidades de inversión, iniciativa empresarial, desarrollo de calificaciones, puestos de trabajo y modos de vida sostenibles.
- Garantizar los derechos de los trabajadores – para lograr el reconocimiento y el respeto de los derechos de los trabajadores. De todos los trabajadores, y en particular de los trabajadores desfavorecidos o pobres que necesitan representación, participación y leyes adecuadas que se cumplan y estén a favor, y no en contra, de sus intereses.
- Extender la protección social – para promover tanto la inclusión social como la productividad al garantizar que mujeres y hombres disfruten de condiciones de trabajo seguras, que les proporcionen tiempo libre y descanso adecuados, que tengan en cuenta los valores familiares y sociales, que contemplen una retribución adecuada en caso de pérdida o reducción de los ingresos, y que permitan el acceso a una asistencia sanitaria apropiada.
- Promover el diálogo social – La participación de organizaciones de trabajadores y de empleadores, sólidas e independientes, es fundamental para elevar la productividad, evitar los conflictos en el trabajo, así como para crear sociedades cohesionadas.
A lo largo de la ponencia, Natalia Díaz expuso los términos generales que conforman el organismo para el cual trabaja. “La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es la única agencia de las Naciones Unidas que tiene un carácter tripartito, como sabe, es decir, forman parte de ella los empleadores, los sindicatos y los países. La OIT lo que hace es promover el diálogo social, recomponerlo cuando está roto, incentivarlo... La forma de aliarse es fácil: juntar a todas las partes, hablar con todas las partes, para intentar llegar a acuerdos mediante convenios o recomendaciones de la OIT que los distintos países deberían ratificar y posteriormente aplicar”, afirmó.
Continuó exponiendo cual era la forma en la que OIT, marco político y sindical se interrelacionan: “La OIT intenta alcanzar un acuerdo entre las partes y que favorezca a todas ellas. Cuando, por cualquier circunstancia, se rompe, los gobiernos tienen que intervenir con la aprobación de decretos individualmente. Sin embargo, nuestra función es intentar alcanzar un acuerdo y eso se consigue, mediante la negociación. De igual modo la OIT tiene reuniones periódicas con los sindicatos más representativos, con los gobiernos, con las organizaciones empresariales. Y estos, a su vez, tienen en cuenta las recomendaciones de la OIT. Este pasado junio, por ejemplo, se ha aprobado el convenio de los trabajadores domésticos. Me consta que este convenio se va a tener muy en cuenta”, remató la Consejera de la OIT.
En otro orden de cosas abordó la situación económica por la que atraviesa España: “Sin entrar en análisis de política interna sí que le puedo remitir a un estudio importantísimo que fue presentado en mayo y en junio en España, un estudio que realizó el Instituto Internacional de Estudios Laborales, de la OIT. Este informe se llama «Empleos de calidad para una nueva economía» y en él se señala que el excepcional aumento del desempleo en España es consecuencia de la coincidencia de la crisis mundial y del agotamiento de un modelo de crecimiento desequilibrado. Es decir, nosotros pensamos que para evitar esto tiene que haber un cambio en el modelo productivo porque el modelo que existía en este momento se ha demostrado que no es válido. En el informe se señala como una causa primera del desempleo es la doble naturaleza de la crisis en España. El país ha tenido que hacer frente simultáneamente a nuestra propia crisis en relación con la crisis mundial y a la crisis de un modelo productivo que se apoyaba excesivamente en la construcción de la vivienda. De 1996 a 2006 el PIB real español creció a un ritmo que superaba de lejos al de la media europea”.
Por último hizo referencia a los denominados por la OIT como Empleos Verdes. “Tiene que haber una transformación estructural del modelo de crecimiento que mejore el modelo productivo”, vino a indicar. “El cambio del modelo productivo pasa por la potenciación del empleo verde. Existen ya indicios de una transformación positiva y esta transformación se puede acelerar con una estrategia de nuevos políticas laborales”. Acabó definiendo los Empleos Verdes como “aquellos relacionados con el medio ambiente, las energías renovables, la biodiversidad... Esto se tiene que sumar a la promoción de políticas activas de empleo, al tiempo que se presta un apoyo adecuado a los desempleados. Habría también que realizar un plan de choque para mejorar las perspectivas de empleo de los jóvenes. Lo que se pretende al final es reducir la temporalidad”, refrendó la Consejera de la OIT para finiquitar la ponencia. |